Cuando despertó, el Dinosaurio seguía allí
Había una vez un niño llamado Juan, era un niño con mucha imaginación y creatividad, un pequeño que vivía solo con sus papas, no tenía amigos ni hermanos. Al pequeño Juan, le gustaban los cuentos de aventuras con grandes dinosaurios. Cada vez que leía un cuento o soñaba su imaginación volaba, se transportaba en el tiempo, luchando con los dinosaurios, viendo todas las clases de especies que habían; grandes, pequeños, con cuernos filosos y le encantaba jugar con ellos, corriendo por todo lado, Juan no les tenía miedo, ellos eran sus únicos amigos. Un día en una de sus aventuras tuvo un accidente, se cayó y se perdió la conciencia pero cuando despertó, el dinosaurio seguía allí. Su peluche favorito fue los primero que vio al despertar.

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